
A pocas semanas de que el primer "Observatorio por el Buen Trato Institucional" se ponga en marcha, la ministra de Desarrollo Social y Derechos Humanos, Arq. Cristina Magnano, y el subsecretario de Derechos Humanos, Dr. Carlos Martínez, acompañados por la responsable provincial del Área de la Mujer, Prof. Wilma Molina, inauguraron la "Jornada sobre los Derechos Sexuales y Reproductivos de las Mujeres: Avances y Desafíos".
Desarrollo que estuvo a cargo de representantes de INSGENAR (Instituto de Género, Derechos y Desarrollo) y CLADEM (Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer). La actividad contó con el apoyo de Naciones Unidas a través del UNFPA (Fondo de Poblaciones de Naciones Unidas), y la I.W.H.C. (International Women’s Healt Coalition).
"Estamos en el siglo XXI con todavía muchísimas inequidades, y en esta provincia indudablemente debemos trabajar mucho más", aseveró Magnano, quien lamentó que pese a haberse trazado los "objetivos del milenio" para el país, en el Chaco aún no se respetan los propios. Por eso, sostuvo, "la temática de la mujer en toda su amplitud es uno de los temas que siempre debemos poner en agenda".
Desde la perspectiva de Magnano, la prioridad que la actual gestión de gobierno da a la cuestión de la inclusión, en la que la mujer ocupa un lugar muy importante, reafirma la necesidad de que éstas se capaciten, cada una según su responsabilidad, para poder abordar los temas más sensibles con contundencia.
Por su parte Martínez reconoció que la sociedad civil y las organizaciones comunitarias, en algunos temas, son maestras del Estado: "nos enseñan, nos guían, nos abren el camino", dijo. Esa es, para el funcionario, una de las bases de la creación y el potencial éxito de los observatorios, que en términos de las clásicas tendencias del Estado equivale a "ir contra la corriente", y por eso firmó junto a la coordinadora de INSGENAR, Susana Chiarotti, un convenio de articulación y cooperación interinstitucional que permitirá hacer un seguimiento conjunto de las actividades que se realicen.
Los tres observatorios a los que Martínez se refirió, que en una primera etapa serán experiencias piloto, operarán inicialmente sobre seccionales de policía articulando el trabajo de los vecinos con el de los agentes, siempre con la idea de mejorar el buen trato institucional.
"Estamos en el siglo XXI con todavía muchísimas inequidades, y en esta provincia indudablemente debemos trabajar mucho más", aseveró Magnano, quien lamentó que pese a haberse trazado los "objetivos del milenio" para el país, en el Chaco aún no se respetan los propios. Por eso, sostuvo, "la temática de la mujer en toda su amplitud es uno de los temas que siempre debemos poner en agenda".
Desde la perspectiva de Magnano, la prioridad que la actual gestión de gobierno da a la cuestión de la inclusión, en la que la mujer ocupa un lugar muy importante, reafirma la necesidad de que éstas se capaciten, cada una según su responsabilidad, para poder abordar los temas más sensibles con contundencia.
Por su parte Martínez reconoció que la sociedad civil y las organizaciones comunitarias, en algunos temas, son maestras del Estado: "nos enseñan, nos guían, nos abren el camino", dijo. Esa es, para el funcionario, una de las bases de la creación y el potencial éxito de los observatorios, que en términos de las clásicas tendencias del Estado equivale a "ir contra la corriente", y por eso firmó junto a la coordinadora de INSGENAR, Susana Chiarotti, un convenio de articulación y cooperación interinstitucional que permitirá hacer un seguimiento conjunto de las actividades que se realicen.
Los tres observatorios a los que Martínez se refirió, que en una primera etapa serán experiencias piloto, operarán inicialmente sobre seccionales de policía articulando el trabajo de los vecinos con el de los agentes, siempre con la idea de mejorar el buen trato institucional.
Si bien entre las asistentes a la jornada pudo verse a un grupo de mujeres de la Policía provincial, los talleres, seminarios y capacitaciones estarán destinados tanto a los que "tienen la obligación de cumplir determinadas normas, que son los agentes de seguridad", como a las organizaciones de la sociedad civil y a los vecinos de cada uno de los barrios en los que funcionen los observatorios.
Por último el subsecretario hizo hincapié en el otro puntal de este emprendimiento institucional: la cultura, que en Derechos Humanos y en el caso de la jornada que se estaba llevando a cabo, "implica apropiarse de la visión de género, de que somos iguales hombres y mujeres", y recordó que hay que seguir el camino que durante las últimas décadas logró modificar las estructuras que asignaban roles incuestionables a hombres y mujeres.
Por último el subsecretario hizo hincapié en el otro puntal de este emprendimiento institucional: la cultura, que en Derechos Humanos y en el caso de la jornada que se estaba llevando a cabo, "implica apropiarse de la visión de género, de que somos iguales hombres y mujeres", y recordó que hay que seguir el camino que durante las últimas décadas logró modificar las estructuras que asignaban roles incuestionables a hombres y mujeres.
"Ir contra la corriente es colocarnos, siendo el Estado, en el lugar desde el cual las organizaciones interpelan al Estado. Ir contra la corriente es ser capaces de reconocer que quien viola los derechos humanos es, precisamente, el Estado, y por eso hay que ’observarlo’, hay que controlarlo".
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